
El resfriado común:
Es una enfermedad viral aguda, autolimitada, de
carácter benigno, transmisible llamado también «catarro común», «resfrío»,
«rinofaringitis» o «nasofaringitis», aunque en algunos casos estos términos
resultan inapropiados pues no siempre el resfriado común compromete la
faringe; mal llamada “gripa”, constituye 50% de las infecciones de las vías
respiratorias superiores.
Representa 23 millones de días laborales perdidos en los Estados Unidos
y cinco billones de dólares costo por año(2,1)(B). Extrapolando los datos
anteriores, en Colombia representa 20 millones de días laborales perdidos
por año y 26 millones de días con inasistencia escolar.
Síntomas y Signos
Después de un periodo de incubación que varía de dos a cinco días,
aparecen los síntomas predominantes del resfriado común como rinorrea,
obstrucción nasal y estornudos. Otros síntomas son: tos, dolor de garganta,
cefalea y malestar general; la fiebre varía en intensidad y frecuencia; puede haber sintomatología en otros sistemas como vómitos, diarrea, dolor
abdominal, mialgias e irritación ocular.
Se caracteriza por diferentes grados de manifestaciones, dependiendo
de la edad del paciente. En los menores de tres meses la coriza es el único
síntoma y la fiebre es rara o discreta. En los lactantes mayores de tres meses,
quienes generalmente tienen fiebre, irritabilidad y en cuanto más pequeño
es el niño más manifiesta es la obstrucción nasal que interfiere con la
alimentación o el sueño.
En los niños mayores al igual que en los adultos, el inicio de la
enfermedad se caracteriza, en 80% de las veces, por la presencia de malestar
general, cefalea, ardor de garganta, tos, irritación nasal y escurrimiento
nasal posterior.
La mayoría de los niños con resfriado común padece de tos debido a
que hay receptores del reflejo de la tos a nivel de fosas nasales, laringe,
tráquea y bronquios; también se ha explicado como un reflejo debido al
goteo postnasal o un factor desencadenante del fenómeno de hiperreactividad
bronquial.
Posteriormente a los signos de localización, más o menos a los tres días,
las secreciones nasales se vuelven espesas y de aspecto mucopurulento,
debido a la presencia de epitelio descamado y de leucocitos polimorfonucleares,
esto no indica sobreinfección bacteriana.
Duracion
La enfermedad dura de siete días a dos semanas, puede persistir tos
decreciente y secreción nasal.
Al examen físico existe inflamación y edema de la mucosa nasal y
faríngea sin exudado o nódulos linfáticos faríngeos, y con signos de
extensión a otros niveles del aparato respiratorio como las cuerdas vocales
(disfonía) y los bronquios (tos húmeda).
El resfriado común en niños es de buen pronóstico, un pequeño
porcentaje de éstos sufre complicaciones como otitis media, sinusitis,
adenoiditis bacteriana, síndrome sibilante o neumonías.
La presencia de dolor de oído intenso o permanente, la persistencia de
secreción nasal purulenta asociada a la reaparición o intensificación de la
fiebre, son indicios clínicos de que hay complicaciones.
Diagnóstico
El antecedente epidemiológico actual contribuye a establecer el
diagnóstico. Pero el cuadro clínico, que es característico y autolimitado, es
la base del diagnóstico.
El diagnóstico específico y los exámenes auxiliares son innecesarios por
lo autolimitado de la enfermedad, solo se emplearía con fines epidemiológicos.
A propósito del diagnóstico diferencial hay que tener en cuenta que
algunas enfermedades pueden empezar como resfriado común, entre ellas
sarampión, tos ferina, a los síntomas iniciales siguen rápidamente los
síntomas propios de cada enfermedad.
Tratamiento
No se cuenta todavía con un tratamiento específico, eficaz para el
resfriado común, por lo cual, básicamente se procura aliviar los síntomasAun cuando hay cientos de tratamientos contra el resfriado, pocos ofrecen
algún beneficio al paciente pediátrico y muchos pueden ser nocivos.
No hay medicamentos específicos antivirales disponibles para erradicar
los virus que causan los resfriados.
Las recomendaciones actuales están basadas en la aplicación de medidas
sencillas:
- Aliviar la obstrucción nasal.
- Controlar la fiebre.
- Continuar una alimentación normal.
- Ofrecer líquidos con frecuencia.
- Detectar complicaciones.
- El alivio de los síntomas nasales y de la obstrucción nasal en los lactantes
es fundamental, la limpieza adecuada de las secreciones y el lavado con
suero salino cada vez que sea necesario es suficiente y no tiene ningún
riesgo.
- Los analgésicos y antipiréticos están indicados en aquellos niños con
fiebre, malestar general, cefaleas, mialgias, odinofagias, otalgias.
El ácido acetilsalicílico no se recomienda en niños con síntomas
respiratorios porque lo relacionan con el síndrome de Reye asociado a
infecciones respiratorias por influenza.
- Existen múltiples medicamentos para el resfriado que son una
combinación de antihistamínicos, descongestionantes y antitusígenos,
pero no se ha comprobado su eficacia, se deben evitar durante los
primeros nueve meses de vida.
- Recordar que la tos es un mecanismo reflejo de defensa por lo cual
resulta contraproducente emplear antitusígenos.
- Con respecto de los descongestionantes locales del grupo de los
simpaticomiméticos (oximetazolina) el mayor riesgo está en su efecto
de rebote, otro efecto que no debe olvidarse es la posibilidad de
hipertensión arterial, sobre todo cuando se sobredosifica. Otros efectos
secundarios de los antihistamínicos son irritabilidad y somnolencia.
La principal razón para no recomendar este tipo de medicamentos es que
sus efectos secundarios pueden ser más perjudiciales que el verdadero
alivio que pueda brindar su administración.
Prevención
La prevención no específica, solamente, es la que es posible aplicar,
tratando de cortar el modo de transmisión:
- El simple lavado de manos por sí mismo.
- Eliminación adecuada de secreciones nasales, aunque estas medidas no
son aplicables en niños pequeños.
La prevención específica por medio de vacunas para rinovirus aún no es
posible. Solamente en aquellos casos de epidemia controlada por influenza
y en grupos de alto riesgo.
Recomendaciones para padres
En la mayoría de los casos están indicadas medidas no medicamentosas
para aliviar el resfriado común, consistentes en las siguientes recomendaciones:
- Conservar una adecuada hidratación con líquidos orales frecuentes.
- Alimentación normal a tolerancia con alimentos nutritivos y calóricos.
- Seguir amamantándolo.
- Reposo en cama.
- Mantenerlo en un lugar fresco.
- Destaparle la nariz con solución salina a chorros, con cuatro onzas de
agua más media cucharadita cafetera de sal.
- Aliviar la tos e irritación con sustancias que produzcan saliva, es de
considerar el uso de bebidas con miel, limón y agua caliente.
- Humedecer el medio ambiente y mantener una ventilación adecuada.
- Control de la fiebre y los síntomas generales con analgésicos y
antipiréticos comunes como el acetaminofén.
- Usar vestimenta y aseo personal (baño) de forma habitual.
- Detectar y vigilar la aparición de complicaciones (frecuencia respiratoria
aumentada en reposo con nariz destapada, persistencia de la fiebre
después de dos a tres intentos de bajarla, dolor de oído, petequias de
reciente aparición, antecedentes de convulsión febril).
- Fomentar la lactancia materna.
- Tratar de disminuir los factores coadyuvantes que en un momento dado aumentan la incidencia de la enfermedad como son el hacinamiento, la contaminación ambiental y el humo del cigarrillo.
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