
¿Cómo se trata una infección respiratoria aguda leve?
Las infecciones respiratorias agudas que describimos como benignas o leves, son producidas generalmente por virus y se curan solas en pocos días. Pero para que no se compliquen y para aliviar un poco al niño, se deben tomar algunas medidas de soporte o sintomáticas.
La madre puede manejar sin problemas una fiebre de menos de 38.5 Si no sube de ese punto no siempre es necesario administrar medicamentos, antes bien, es bueno dejarla pues puede contribuir a matar los microbios. Basta con mantener al niño con ropa ligera y holgada (aún en clima frío) e incluso "airear" el cuerpo desnudo utilizando un periódico a modo de abanico durante unos 15 minutos.
Si aún así el niño se muestra molesto o dice sentirse mal, con dolor de cabeza o del cuerpo, o si en un momento dado sube mucho la fiebre, habrá que darle además algún antitérmico mientras se consulta al médico.
Se usará de preferencia el acetaminofén (del cual hay varias marcas, en gotas o en jarabe), administrado a intervalos de 4 horas, según la dosis señalada en la etiqueta del producto comercial.
Nunca deben emplearse antitérmicos del tipo de la dipirona, porque pueden ocasionar serios problemas en la sangre. Tampoco es aconsejable hacer fricciones o baños de agua tibia o fría, pues si bien bajan la fiebre, lo hacen tan rápido que se produce escalofrío y ésta vuelve a subir más alto que antes.
El catarro y la obstrucción nasal se alivian instalando en forma de spray suero fisiológico (solución salina) en cada fosa nasal, con la frecuencia que se desee. El suero fisiológico puede comprarse en la farmacia.
La tos se puede aliviar aumentando la humedad del aire que se respira. Si dispone de un vaporizador o humidificador mecánico puede usarse, pero en lo posible en los baños. No conviene utilizarlo por períodos más largos, pues enrarece el oxígeno del aire que el niño respira. Lo que sí se desaconseja terminantemente es poner a hervir agua en ollas destapadas, pues han ocasionado quemaduras graves y hasta incendios.
Se recomienda mantener húmedo el ambiente para que la flema de la expectoración sea fácil de mover con los golpes de tos. Sin embargo, más útil que humectar el aire es mantener bien hidratado al niño con el suministro frecuente de líquidos azucarados (jugos, aguas caseras y hasta gaseosa, si eso es lo único que recibe).
No es recomendable la automedicación en niños menores de productos que eliminen la tos (mas bien que lo intentan). Esta es un reflejo de defensa y protección del aparato respiratorio que ayuda a que salgan (hacia el exterior en los niños mayores o hacia el estómago en los pequeños) las secreciones producidas por la infección. Lo único que se podría administrar sería un medicamento dilatador de los bronquios, si ha tenido episodios anteriores,pero sólo cuando el médico la haya prescrito en otra ocasión.
En cuanto a la alimentación, el niño puede comer lo que desee. Otra cosa es que, como ocurre a menudo, esté inapetente, en cuyo caso no se le debe forzar, sino a lo sumo darle los alimentos en pequeñas dosis con mayor frecuencia. Obligarlos a comer estando enfermos hace que le tomen fastidio a la comida.
Cuando la tos es húmeda, conviene cambiar la posición del niño (boca abajo, de lado, etc.) de ser posible cada hora, y a ratos acostarlo sobre el regazo y darle golpes suaves en la espalda para ayudar a que salgan las flemas.
Todas estas medidas están específicamente diseñadas para ser practicadas por la madre en caso de una infección respiratoria aguda de carácter leve. Pero como es obvio, se deben aplicar también cuando la infección sea más grave, mientras se consulta con él médico.
¿Puedo bañar al niño cuando está con el resfrío?
El niño con infección respiratoria aguda no sólo se puede sino que se debe bañar. El baño es una medida higiénica que no debe suspenderse cuando el sujeto está enfermo, por el contrario, conviene mantener expeditos los poros para permitir la ' sudoración y evitar brotes (sudamina) que puedan fastidiarlo aún más. Por supuesto, el agua debe estar tibia y el baño tiene que ser corto (no necesariamente con jabón), para que no alcance a causar escalofríos. Una vez fuera del agua, hay que secarlo rápido y vestirlo con ropa ligera holgada. Si el pequeño pudiera dar las gracias después de esta elemental atención, con gusto lo haría.
¿Se puede sacar de la casa al niño resfriado?
Al niño con infección respiratoria aguda no le conviene ni el sol ni el ejercicio, pues, además de que seguramente no los desea, le pueden aumentar la fiebre. Pero trasladarlo de un lugar a otro, llevarlo por ejemplo al médico o al hospital, no le hace el menor daño, ni siquiera en clima frío. El frío perjudicial es el que se inhala por la boca directamente a los bronquios; no el que circunda la piel. Por esta razón no hay que abrigarlo más de lo normal, ni mucho menos encerrarlo.
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